El bono consumo, en cifras: 742.000 euros para que el gasto se quede en Alcoy
Un descuento pagado a medias entre la administración y el vecino.
Vuelve cada otoño el mismo malentendido sobre el Bono Consumo, que se lee como un gesto sentimental hacia el comercio de siempre, una palmada en la espalda pagada con dinero público. Yo lo leo de otra manera. Es una operación aritmética y bastante fría, en la que la administración pone una parte del precio, el vecino pone el resto y el resultado se mide en cuántos tickets se emiten dentro del término municipal antes de que termine el año.
Las cifras están publicadas desde agosto. Según su propio anuncio, la Diputación de Alicante repartirá este año 10.261.000 euros entre la treintena de ayuntamientos de l’Alcoià y el Comtat, distribuidos en dos programas distintos, el Plan +Cerca y el Bono Consumo. De esa bolsa, según la Diputación, al Bono Consumo le corresponden 2.535.000 euros. Es lo máximo que ha movido el programa desde que empezó, en 2022. La campaña de Alcoy cuenta este año con más de 742.000 euros de ayuda provincial, según publicó TodoAlicante.
Esa subvención compite contra una costumbre. Según la encuesta sobre el uso de las tecnologías de la información en los hogares que el INE publicó el 20 de noviembre de 2025, el 59,6% de la población de 16 a 74 años compró en la red en los tres últimos meses, 2,9 puntos más que en 2024. Para quien vive en Alcoy y en el resto de las dos comarcas, ese porcentaje decide si parte del gasto corriente de cada casa termina en un establecimiento de la ciudad o en una plataforma sin presencia en la comarca.
Hay una parte de ese gasto que ningún bono alcanza, sencillamente porque no pasa por ningún local. También se juega una partida de cartas en los casinos online. Son servicios con licencia estatal, otorgada fuera del municipio, que no ocupan un metro cuadrado de acera en Alcoy. La misma encuesta cifra en el 49,8% a quienes descargaron algún producto o suscripción en esos tres meses, dentro de esa misma franja de edad, un consumo que se contrata y se paga por pantalla, sin que nadie levante una persiana.
Lo que el Ayuntamiento pidió a sus comerciantes
La Concejalía de Comercio reunió a comienzos de septiembre a los representantes del sector en la ciudad para repasar lo que viene. En palabras del vicealcalde y concejal de Comercio, Àlex Cerradelo, «la reunión ha servido para compartir con el comercio alcoyano las principales novedades y recoger sus aportaciones, con el objetivo de reforzar la actividad comercial y fomentar el consumo en los establecimientos de la ciudad». La frase es modesta y describe bien el alcance del instrumento: escuchar al comercio y ayudarle a hacer caja es todo lo que una campaña de bonos puede ofrecer.
Conviene no confundir las dos partidas del paquete provincial, porque no hacen el mismo trabajo. El reparto se anunció en agosto con las dos juntas, y, según la Diputación, 7.726.000 euros del Plan +Cerca irán íntegramente a financiar gasto corriente, es decir, el funcionamiento ordinario de los municipios. Sumadas, ambas cantidades dan exactamente el total anunciado. El Bono Consumo es la partida menor y está pensada para terminar en una caja registradora.
Contra la costumbre no hay subvención que valga
Aquí se acaba lo que el dinero público puede hacer y empieza lo que decide cada casa. Un bono dura unas semanas; el hábito de pagar por pantalla no tiene fecha de caducidad. Alguna de esas decisiones domésticas llega a tener trámite propio, porque la inscripción en el registro estatal de autoprohibición se puede solicitar por internet y afecta al juego en línea. Las demás se toman sin papeleo, delante de un escaparate o con el teléfono en la mano.
Después del descuento empieza la cuenta que importa
Queda un detalle que conviene tener presente, porque la campaña todavía no ha arrancado formalmente. La Concejalía de Comercio sigue esperando a que la consignación presupuestaria se haga efectiva, así que por ahora ese dinero es una promesa contable. Cuando se consigne y los bonos se canjeen, la pregunta útil no será cuántos se repartieron, sino qué persianas siguen subiendo en enero, cuando ya no quede descuento que las acompañe. Ese marcador está en la distancia entre la caja de una tienda del centro de Alcoy y las compras en la red que el INE contabiliza en su encuesta sobre las TIC en los hogares.






