Article d'opinió de Carlos Pastor, Portaveu del PP d'Alcoi
El pleno dice no a Francés: es hora de asumir responsabilidades
Alcoy está viviendo un episodio que demuestra con dureza la deriva política de su alcalde. Y lo digo alto y claro: Toni Francés ha perdido la confianza del pleno y, con ello, ha perdido la legitimidad política para seguir al frente de este Ayuntamiento.
No estamos ante un trámite administrativo ni ante una anécdota municipal común . Una cuestión de confianza no es un juego. Es una herramienta democrática de máximo nivel que obliga a quien la plantea a asumir las consecuencias. Y la consecuencia hoy es inequívoca: ha fracasado. Ha perdido. Y cuando se pierde la confianza, se debe dimitir.
Lo que resulta inadmisible es la reacción del alcalde. Lejos de asumir responsabilidades, pretende aferrarse al cargo como si nada hubiera ocurrido. Como si el rechazo de la mayoría del pleno —representando a la mayoría de los ciudadanos— no tuviera importancia. Esta actitud no solo es irresponsable, es profundamente lamentable.
Alcoy no merece un alcalde que gobierne de espaldas a la realidad. No merece un alcalde que ignora que su gobierno está en minoría y que sus presupuestos han sido rechazados. No merece un alcalde que confunde resistir con gobernar.
Desde el Partido Popular lo tenemos claro: la situación es límite. No se puede seguir adelante como si nada hubiera pasado, cuando 13 concejales han dicho “NO” a unos presupuestos. No se puede pedir confianza y, al perderla, mirar hacia otro lado. Eso degrada las instituciones, debilita la credibilidad del Ayuntamiento y lanza un mensaje muy peligroso a la ciudadanía: que la voluntad democrática no importa.
Y sí, lo digo con toda la dureza que exige el momento: Toni Francés está fallando ahora más que nunca a Alcoy. Está fallando a los vecinos que merecen estabilidad, transparencia y sobre todo respeto institucional
Este no es un debate ideológico, es un debate de responsabilidad. Aquí no se trata de izquierdas o derechas, se trata de principios básicos. En cualquier sistema democrático serio, perder una cuestión de confianza implica dimitir. No hay excusas, no hay interpretaciones interesadas, no hay escapatorias.
Por eso le exigimos que dé un paso al lado. Que deje de pensar en su supervivencia política y piense, por una vez, en Alcoy. Que ponga su cargo a disposición del pleno y permita abrir una nueva etapa. No podemos permitir que Alcoy siga sin inversiones, sin mantenimiento y sobre todo sin suelo industrial en Alcoy Sur
Alcoy necesita certezas, no un alcalde atrincherado en su sillón. Necesita responsabilidad, no obstinación. Y hoy, más que nunca, necesita un cambio.






