Francisco D’Agostino celebra en Muro una tarde histórica marcada por el indulto de “Listoncillo” y dos puertas grandes
La Monumental de Muro vivió este sábado una de las corridas más importantes de los últimos años, una tarde que reunió todos los ingredientes de las g…
La Monumental de Muro vivió este sábado una de las corridas más importantes de los últimos años, una tarde que reunió todos los ingredientes de las grandes ocasiones: una plaza entregada, un toro para el recuerdo, dos salidas a hombros y una afición que volvió a responder masivamente al proyecto taurino que impulsa Balears Cambio de Tercio en Baleares.
La corrida organizada por la empresa liderada por Francisco D’Agostino y Javier Conde se había convertido en una de las citas más esperadas de la temporada desde que se anunció el cartel compuesto por Antonio Ferrera, Miguel Ángel Perera y Olga Casado frente a toros de la ganadería de El Capea. La expectación acumulada durante semanas terminó transformándose en una tarde de enorme repercusión para la tauromaquia balear.
El nombre propio del festejo fue Antonio Ferrera. El torero llegó a Mallorca en uno de los mejores momentos de su temporada tras su reciente triunfo en Las Ventas y volvió a demostrar por qué atraviesa una etapa de plenitud artística. Su primer toro, “Listoncillo”, permitió que se produjera uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria colectiva de una plaza.
El ejemplar de El Capea exhibió desde el inicio unas condiciones extraordinarias. Bravura, recorrido, nobleza y emoción se combinaron en un toro que permitió a Ferrera expresarse con profundidad y sentimiento. A medida que avanzaba la faena, la conexión entre ambos fue creciendo hasta desembocar en una petición de indulto que terminó siendo atendida por la presidencia.
La decisión provocó una explosión de alegría en los tendidos. “Listoncillo” regresó vivo a los corrales convertido en símbolo de la tarde y en uno de los grandes protagonistas de la temporada taurina de Baleares. El indulto reconoció la excepcional condición del animal y elevó todavía más el nivel de una corrida que ya estaba resultando especial.
La actuación de Ferrera no terminó ahí. En su segundo turno volvió a firmar una labor de gran nivel que le permitió cortar dos orejas y rabo, completando una actuación rotunda que le abrió la puerta grande de la Monumental de Muro entre la ovación de miles de aficionados.
La otra gran triunfadora de la jornada fue Olga Casado. La joven novillera llegaba a Mallorca precedida por una serie de importantes éxitos y confirmó plenamente las expectativas generadas en torno a su nombre. Su concepto fresco, su seguridad delante de los animales y la naturalidad con la que resolvió ambos compromisos volvieron a poner de manifiesto el enorme potencial que atesora.
La madrileña cortó dos orejas a cada uno de sus novillos y abandonó la plaza a hombros junto a Ferrera, consolidando una trayectoria ascendente que la está convirtiendo en una de las jóvenes figuras con mayor proyección dentro del panorama taurino actual.
Miguel Ángel Perera también dejó muestras de su categoría durante la tarde. El extremeño mostró entrega, profesionalidad y momentos de gran calidad con el capote y la muleta. Sin embargo, la falta de acierto con los aceros terminó privándole de unos trofeos que por momentos parecían al alcance de la mano. A pesar de ello, el público reconoció su esfuerzo y su disposición durante toda la corrida.
Otro de los triunfadores de la jornada fue la propia ganadería de El Capea. El encierro ofreció presencia, movilidad y posibilidades para el lucimiento de los toreros, culminando con el indulto de “Listoncillo”, un hecho que situó a la divisa salmantina en el centro de todos los comentarios al finalizar el festejo.
Para Balears Cambio de Tercio, la corrida supone una nueva confirmación del extraordinario momento que vive la tauromaquia en Mallorca. Bajo la dirección de Francisco Javier D’Agostino Casado y Javier Conde, las plazas de Inca y Muro han recuperado protagonismo dentro del circuito taurino nacional, acumulando llenos, importantes repercusiones mediáticas y una creciente presencia de jóvenes aficionados en los tendidos.
La respuesta del público en Muro vuelve a reforzar una realidad que ya se había hecho evidente durante la temporada pasada: Baleares ha recuperado su lugar dentro del mapa taurino español. La combinación de grandes carteles, ganaderías de prestigio y una apuesta constante por nuevos valores está permitiendo que la afición vuelva a identificarse con sus plazas.
El indulto de “Listoncillo”, la inspiración de Antonio Ferrera, la consolidación de Olga Casado y el magnífico ambiente vivido en la Monumental terminaron convirtiendo la corrida del 20 de junio en una de las fechas más importantes del año taurino en las islas. Una tarde que confirma el excelente momento que atraviesa la tauromaquia balear y que vuelve a situar a Mallorca como uno de los escenarios más activos y dinámicos del panorama taurino actual.






