Article d'opinió de Nosayr Ben Bouazza Larrosi Akhrife.,
Fronteras diluidas, la España emigrante y la diáspora española
Article d'opinió de Nosayr Ben Bouazza Larrosi Akhrife.
La actualidad europea y española se tiñe de extremos de las dos vertientes ante la falta de politicas estrictamente soberanas en las fronteras y pactos entre estados para desalentar las organizaciones de trata de personas.
Políticas que han dado como resultado una dependencia estructural promovida y justificada por motivaciones sociales y de integración en el mercado laboral en la práctica laxas e insuficientes hacia colectivos desfavorecidos tanto de origen extranjero (sin olvidar que vienen muchos de ellos con amplia formación, y siendo estos una población joven) como personas autóctonas (cada vez más envejecida), como la falta de ambición de cambios reales y prácticos, en la transformación social. Estos hechos están alentando voces extremistas de ambos sentidos del espectro político-social en los oídos y las opiniones públicas.
España al ser un país en las riberas del mar mediterráneo siempre ha tenido contacto con la población emigrante y por el comercio, conquistas, exilio, en tiempos agitados más contemporáneos, la diáspora española ha estado muy presente en la América Latina, Norte de África, en tiempos de exilio es decir por motivaciones políticas y en la crisis de 2008 por causas económicas se concentró en Europa central; España es de naturaleza extranjera inherentemente a las opiniones falaces que intenten contradecir este hecho.
La España de origen extranjera es cada vez una voz que hay que tener en cuenta por la constitución demográfica y la necesidad de macroeconomica de las arcas públicas y la falta de mano de obra en sectores vitalicios, para la economía española.( Es contraproducente tener inmigrantes en las formaciones políticas que atacan la naturaleza de su españolidad).
Y también es contradictorio apelar a dictadura franquista para defender estas ideas de carácter xenófobas si al final quien defendió al dictador era la guardia mora, y también lo es invertir en sanidad y educación para después echarles masivamente. y generalizar o extrapolar casos particulares de crimen, cuando el crimen es universal, vayas donde vayas, país que visites lo dicen los datos objetivamente como la cuota de participación en la s arcas públicas.
Los emigrantes y los inmigrantes extranjeros naturalizados o ya de segunda o tercera generación somos españoles quiera o no una formación política ya de por si por su constitución contradictoria, ya sea por la legitimidad de la carta magna o por la ilegalidad de su aplicación internacional o consecuencias drásticamente negativas (ya observadas en otros países) para la economía o simplemente españoles por la identidad que subyace del arraigo a esta tierra y la voluntad de verla mejor.


















