L'alumnat d'Alcoi coneix 100 anys d'història viva amb Quico el Guerriller
El Fòrum per la Memòria i el Campus d’Alcoi de la UPV han portat a la ciutat a Quico el Guerriller, qui només uns dies després de complir 100 anys, ha compartit amb l'alumnat d'Alcoi i Cocentaina "un segle d’història de lluita per la llibertat i per la igualtat".
Este dimarts 14 d'octubre l'edifici del Viaducte ha acollit una singular conferència, la de Francisco Martínez conegut com a Quico el Guerriller, un home ja centenari i implicat en la lluita per la llibertat i igualtat.
A continuació podeu llegir íntegre el perfil de Quico el Guerriller, fet per l'alumna de batxillerat de l'iES Andreu Sempere Fátima Toutouh, i que a precedir a la xarrada.
Francisco Martínez López, más conocido como El Quico, nació en el Bierzo el 1 de octubre de 1925, en Cabañas Raras. Por tanto, acaba de cumplir cien años. Quico fue, como dice el título de su autobiografía, un Guerrillero contra Franco, y ahora sigue siendo un Guerrillero contra el olvido. Así que, podemos decir, que defendió la democracia y la libertad primero con las armas en la mano y ahora lo sigue haciendo armado de la palabra.
La guerrilla nació con la guerra, en 1936, por necesidad. Los huidos, los fugados, se vieron obligados a empuñar los fusiles para salvar sus vidas. Pero con la victoria del fascismo no cedieron, mantuvieron viva la llama de la esperanza. Y tras la derrota del nazismo en Europa se abrió una nueva ilusión. Ahora diríamos que, ingenuamente, pensaron que tras echar al fascismo de París, de Berlín y de Roma, llegaría el turno de Madrid. Pero no fue así, ya lo sabéis. Y la guerrilla siguió luchando, hasta que ya no pudo ser, hacia 1952.
Pues bien, Quico vivió todo ese proceso, desde niño. Y lo vivió como enlace (o como él dice, como pueblo) y como guerrillero, aunque diferenciar entre unos y otros no es justo. La historiografía, de hecho, sigue sin serlo. Primero el franquismo con su propaganda y después la Transición con su olvido y manipulación, nos trasladaron una caricatura de la verdadera historia. Quico nos habla de una guerrilla formada fundamentalmente por mujeres, que eran quienes se jugaban el pellejo en primera línea, y de unos grupos armados integrados en la sociedad, cuyo primero objetivo era la politización de las vecinas y vecinos.
Y lo explica sin romanticismo, sin épicas ni misticismo. Nos cuenta como la Guardia Civil le aplicó la ley de fugas a su amigo de 19 años, disparándole a traición por la espalda, y como torturaron a su hermano de tan solo 16. Quico logró sobrevivir hasta su exilio en 1951. Llegó a ser Secretario General del Partido Comunista de España en Francia hasta 1990. Y después de más de cuatro décadas volvió, para instalarse finalmente en Campello, y venir a los institutos a contarnos la verdadera historia de primera mano.


















