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Article d'opinió de Les coses de la política ,

Les coses de la política

Querido Luis...

La realitat sempre supera la ficció. Aquesta setmana estem vivint aquesta màxima amb intensitat. Les paraules ja no basten. Ni hi ha prou per a dir ni comprendre tot el que s'hauria de dir i comprendre. Per això, deixeu-me mostrar-vos una carta que, del tot inventada, podria haver-se trobat (perquè no) entre tota la merda... perdó, vull dir, paperassa que s'ha fet pública recentment. Germán Llorca

Querido Luis,

anoche tuve un sueño extraño que quiero compartir contigo: "me encontraba una mañana de los años 90' llegando a Génova. Abría como de costumbre mi buzón, pero no estaba el sobre"... No sabes qué disgusto me he llevado. Un disgusto que ha sido mayor cuando me he levantado y he recordado que ya no eres el tesorero del PP.

he estado dándole vueltas estos días al asunto y creo que se nos ha ido todo un poco de las manos. ¿No crees? Porque, ¿a quién se le ocurre llevar la contabilidad B del partido en una libreta Miquel Rius de las de toda la vida? Me sabe muy mal por ti y por todos los esfuerzos que has hecho por mantener untada a la cúpula del partido, pero en el futuro habrá que buscar otras fórmulas de anotación más perentorias.

Creo que para esto le pediré consejo a Fátima. No a la virgen, a la Ministra. Ella sabe bien como no dejar huella de las cosas que hace. Incluso de las que dice que hace. Porque, ya me dirás, qué puede decirse que haya hecho al frente del Ministerio de Trabajo después de más de un año de gestión. En fin, al menos, que pida por mí también a la Virgen del Rocío. A esa sí. O que se tome unos finos. O que refunde Martes y 13. O lo que ella quiera.

Otra cosa que te quería decir tiene que ver con María Dolores. Desde que se ha sabido que a ella también le llegaban esos sobres, que está como con cara de estreñida. Ha perdido ese aspecto glacial y desalmado que era ideal para esas ruedas de prensa de no decir nada. No sé si es porque le remuerde lo más mínimo la conciencia o porque no tendrá a punto la mantilla para hacer esas beaterías que le gustan tanto. Y ahora que se ha cargado las urgencias de los pueblos de Castilla la Mancha (¿a quién cojones se le ocurre nacer en un pueblo aislado que no es rentable económicamente?), parece que necesite más atención de la que le puedo prestar. ¿Qué puedo hacer?

Y menos mal que Ana Mato, que mira que le tenía dicho que lo de los regalos (ya sabes, el Jaguar de 50.000 euros sin justificar de su marido y los regalitos de la Gürtel que han salido esta semana) le traería problemas, le tiene mucho cariño a María Dolores. Básicamente porque le ha enseñado el camino sobre cómo cargarse el sistema de la sanidad pública. Y todo para que le cueste más dinero al contribuyente, porque eso de que la sanidad privada es más eficiente lo decimos solo de cara a la galería. Sabemos que no es así.

Porque ya sabes, para el PP, sobre el papel, no hay ciudadanos ni de primera ni de segunda, porque no puede haber regiones ni de primera ni de segunda. Para el PP están los que trincan, los que dejamos que trinquen algo y los que consideramos gilipollas. Y esto ya sabes que es una exageración. En el PP somos muchas personas. Pero mientras las que son honestas y no roban no nos armen un motín, es como si no existieran.

Estoy por pedirle Juan Cotino y sus chicos -ya me entiendes-, que me deje el crucifijo ese que se lleva a todas partes. A él o a Mayor Oreja ¡Cómo son estos supernumerarios del Opus Dei! ¡Son unos fenicios! Casi igual que los Legionarios de Cristo con Ana Botella, Acebes, Michavila y sus sobres a la cabeza. En fin, ¡vaya tropa!

Bueno, también quería que supieras que no quiero que te preocupes lo más mínimo por mí. Me la suda todo tanto... perdona, me la suda tanto toda la ciudadanía, que saldré a dar la cara como hago siempre: nunca o a medias. ¿Por qué si no crees que me llaman La Trotona de Pontevedra y solo lo sabemos unos íntimos? Y me la suda, porque al final, es un gustazo gobernar, como te decía, a una panda de gilipollas. Unos gilipollas que pagan sus impuestos religiosamente mientras a ti te hicimos una ley ex profeso para que pudieras blanquear a cambio de dos pesetas de coste lo que habías estado robando durante tantos y buenos años.

En fin, mientras a la tonta del Caiga Quien Caiga, quiero decir, Esperanza, no se le ocurra moverme más el sillón todo irá bien. Y mientras, a los Garzones de la vida les podamos seguir cortando las patillas a la altura de las pelotas, también.

Un abrazo con muchos sentimientos,
Mariano

pd. Y por favor, dejemos de remover la mierda; que no hay intereses particulares que merezcan que acabemos en la cárcel.

 


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