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Article d'opinió de José Blanes , Crea 360

José Blanes

¿Tiene dinero el Banco Central Europeo?

Es posible que el lector se haya preguntado ¿Qué son los billetes de euro?, ¿Qué representan?, ¿Cómo está respaldado el euro? ¿Quién me garantiza el valor del euro? o ¿Por qué damos más valor a unos papeles de colores frente a los billetes del monopoly?

Muchos entendidos en la materia,  comúnmente aceptan la tesis de que el dinero en efectivo es un pasivo del BCE. Para aquellos que no estén familiarizados con la jerga contable, un pasivo en el balance es aquello por lo que tenemos que pagar, por ejemplo un alquiler, hipoteca, etc.

Pero realmente, ¿Tiene el BCE que pagar por cada € en efectivo? En  los billetes de  la antigua peseta rezaba el lema “Pagar al portador…” esto significaba que el Banco de España entregaba oro o patrimonio por el valor indicado al portador del billete, efectivamente, un ciudadano podría dirigirse a la ventanilla del Banco de España, entregar sus pesetas y este, a cambio le entregaba un activo, generalmente oro. En aquellos días pasados los billetes eran notas que indicaban que el emisor del billete tenia un activo valioso que garantizaba el valor del mismo.

¿Actualmente podemos ir al BCE a pedir que nos reingresen el valor del billete?, el lector perspicaz habrá observado que en los billetes de € no se indica ninguna obligación de pagar nada y la verdad no creo que la señora Lagarde este interesada en darnos cosas de valor a cambio de los papelitos con su firma.

En este punto, seria lícito preguntarnos, ¿Qué hay detrás del euro? Y si no tiene oro ¿Qué tiene el BCE?  Básicamente el BCE es poseedor de deuda pública de los estados soberanos, y este punto es muy importante, pues el dinero  se apoya en la deuda pública, y ¿Cómo funciona la deuda pública? Muy sencillo, el gobierno de España emite bonos para cubrir desequilibrios en su presupuesto, y el Banco Central Europeo le entrega billetes a cambio de esos bonos, con la promesa de que el gobierno se los devolverá algún día. Entonces ¿De donde han salido los billetes? Generalmente de unas impresoras muy modernas y excelente calidad, pero sin ningún otro respaldo que la confianza en el repago de la deuda que han comprado.

¿Es un billete de 20 € un pasivo del BCE?, rotundamente no, dado que el BCE no tiene la obligación de entregar nada a cambio del billete. En consecuencia el dinero en efectivo es un activo que forma parte del patrimonio neto del BCE. Pero un  activo que a diferencia del resto de la ciudadanía, el propio BCE puede crear o cancelar a placer (Si quiere reducir la oferta monetaria, cuando un país cancela la deuda el BCE puede destruir los billetes que el estado ha entregado).

Y ¿Qué ocurre cuando el BCE compra más deuda de los estados?, se entregan más billetes creados de la nada que los estados ponen en circulación. Y al igual que una empresa que cotiza en bolsa y amplia el número de acciones más allá de la creación real de valor, los títulos existentes pueden diluirse, de la misma forma, el valor del € se puede diluir (Efecto llamado inflación y sufrido por la ciudadanía como un aumento generalizado de precios)

Si el BCE tiene deuda pública ¿Cuál es el valor de la deuda pública? La deuda pública se basa en la futura capacidad de recaudar de los estados, es decir la capacidad de recoger euros con impuestos futuros (nótese que el estado solo acepta € como impuestos). Y el pago de los impuestos futuros dependen mayoritariamente de la productividad futura de los trabajadores.

Por suerte los trabajadores  de la zona euro: alemanes, holandeses, españoles, portugueses, griegos… son muy productivos, o tal vez no tanto (El estado Griego se planteo salir del €, pero prefirió las medidas impuestas por la Troika antes que desprenderse del respaldo de la productividad de los trabajadores europeos y confiar solamente en la productividad de los griegos para financiarse).

En conclusión estimado lector,   es que hoy por hoy, la capacidad adquisitiva de los billetes de su cartera o los números de su cuenta corriente dependen de la capacidad actual y futura de generar valor de los trabajadores de la zona euro. Esperemos pues que el viejo continente pueda mantener el ritmo.