La llegada de las nuevas tecnologías ha hecho que, en un gran número de sectores, se tengan avances y maquinaria más innovadora. En este sentido, hay que decir que la tecnología de impresión 3D está ganando popularidad y, dentro de las muchas técnicas que se aplican hoy en día en este sector, una de las más utilizadas es el sinterizado selectivo por láser, también conocido como SLS.
Cuando se habla de SLS, se está haciendo referencia a una técnica innovadora que ha revolucionado por completo la fabricación aditiva y que permite la creación de objetos de manera tridimensional a partir de diferentes materiales. Sin duda, el sinterizado selectivo por láser es una de las tecnologías de impresión 3D más utilizadas, sabiendo que se basa en la fusión de una capa de polvo de polímero para crear este tipo de objetos.
Debido a su capacidad para producir estas piezas con gran precisión sin la necesidad de utilizar moldes, hoy en día el SLS es una de las técnicas más extendidas en el terreno industrial, ya que es bastante efectiva.
¿Cómo funciona la impresión 3D de SLS?
Como se ha mencionado anteriormente, la fabricación SLS se basa en el principio de fusión por lecho de polvo. En este sentido, para entender bien cómo es su funcionamiento, es importante tener en cuenta tanto las etapas como los componentes más esenciales de todo el proceso.
De esta forma, una de las fases más importantes es la de almacenamiento del material en polvo. En este caso, la materia prima que se utiliza es un plástico que tiene forma de polvo fino y dicho polvo se guarda en un contenedor.
Luego, hay que hablar del precalentamiento. Tal y como su nombre indica, el polvo se precalienta en la impresora 3D. Este proceso se tiene que hacer a una temperatura ligeramente inferior a la temperatura propia de sinterización.
Tras estas etapas, llega el momento de la aplicación con rodillo, es decir, para cada capa de la impresión se aplica una película de polvo muy fina sobre la bandeja de impresión y se realiza a través de un rodillo.
Finalmente, llega la sinterización por láser. En este caso, el láser de CO2 se encarga de escanear la superficie del polvo, esto hace que el láser caliente el material utilizado con una gran precisión y de esta forma aporta la energía necesaria para poder sintetizar la pieza.
Ventajas del uso de esta tecnología
Hoy en día, la tecnología SLS es una de las más utilizadas en la industria y esto es debido a la gran cantidad de ventajas que presenta. Una de las principales es que esta técnica permite una mayor libertad de diseño, puesto que la tecnología está diseñada para crear todo tipo de piezas con formas complejas y geometrías que son más difíciles de conseguir con otras técnicas de impresión 3D.
Por supuesto, hay que mencionar que es una técnica que permite reciclar el material utilizado, puesto que el polvo se puede reutilizar y ayuda a que sea una tecnología más respetuosa con el medio ambiente, a lo que se suma que hace que sea más económica.
Finalmente, otra de las ventajas más destacadas es su precisión a la hora de crear las piezas, puesto que el láser hace que se puedan obtener detalles muy finos. Sin duda, esta gran precisión permite realizar piezas con acabados perfectos y de gran calidad.
¿Qué materiales son compatibles con esta técnica?
El sinterizado selectivo por láser es una técnica que es totalmente compatible con un gran número de materiales. Así, hay que decir que lo habitual para el proceso es que se utilizan polímeros plásticos, siendo el más utilizado y conocido el nylon. De igual modo, el SLS es compatible con otros materiales tales como el aluminio, polipropileno, TPU, PEBA, carbonmide e incluso PEEK. Además de todo esto es importante mencionar que en el proceso se pueden añadir refuerzos como el vidrio, el aluminio o el carbono.






