Ayer estuve hablando con Raúl. De cigarros y otras cosas. Tres encuentros y medio tuvo con Fidel, mucho tiempo atrás. La primera vez no se trató sino de una aproximación. Raúl, un adolescente cuyo reloj biológico funcionaba con asombroso adelanto, había sido enviado a Louisiana por su padre a finales de 1956, con el único […]






