El tiempo - Tutiempo.net
Alcoi
El temps

Cómo solucionar los problemas de gases de la forma más natural

Si padecéis problemas de gases, nuestro objetivo a continuación es el de ayudaros a solucionarlos de la forma más natural posible, consiguiendo de esta forma evitar las molestias que pueden llegar a perseguiros incluso a lo largo de todo el día.

Los gases intestinales pueden llegar a ser un problema bastante importante en muchas personas, ya que por una parte pueden llegar a causar bastante dolor y molestias a lo largo de todo el día y la noche, además de que también se puede convertir en un inconveniente en el momento en el que necesitamos liberar los pero nos encontramos en una situación en la que sea recomendable hacerlo. Por esa razón vamos a buscar las mejores alternativas para poder solucionar los problemas de gases de forma natural y consiguiendo, en definitiva, lograr un completo equilibrio de nuestro aparato digestivo.

Los gases, un problema que te acompaña allá donde vayas

Las frases son un problema bastante frecuente en muchas personas, dependiendo de cada caso pueden estar motivados por diferentes razones, aunque por norma general hablamos de gases intestinales que se producen sobre todo por un desequilibrio en el aparato digestivo, el cual lo más habitual es que tenga su origen en un daño que se ha podido producir en la flora intestinal.

Hay que tener en cuenta que todas las personas tienen gases, pero evidentemente no afectan a todos por igual, además de que casos en los que el volumen aumenta de forma considerable generalmente por estos problemas en la flora intestinal, de manera que debemos proceder a su regeneración.

Cabe destacar que el olor de los gases depende de cada caso, y hay circunstancias en las que no huele mientras que en otras puede llegar a doler bastante, y esto se debe a las pequeñas cantidades de gases que liberan las bacterias que se encuentran localizadas en el intestino grueso debido al sulfuro.

Como decíamos, todo mundo tiene gases, pero si queremos reducir el máximo posible su incidencia, lo mejor que podemos hacer es tomar mucha agua a lo largo del día, así como bebidas de todo tipo pero evitando las bebidas que tengan gas, ya que evidentemente nos afectaría negativamente.

También debemos comer más despacio, ya que si comemos demasiado rápido lo que hacemos es tratar más aire de la cuenta al realizar la digestión, lo cual se puede acabar convirtiendo en dolores después de comer.

Hay otras razones como por ejemplo problemas como la intolerancia a la lactosa que también dan lugar a la aparición de gases, así como distintos alimentos que pueden tener un mayor efecto a la hora de su producción.

 

Recupera tu flora intestinal a través de los probióticos y los prebióticos

Pero como decíamos, en la mayor parte de los casos, cuando se producen problemas de gases, es decir, generamos muchos gases, huelen mal, se presentan en los peores momentos, no suelen, etc., se deben precisamente a que la flora intestinal se encuentra dañada por cualquier razón. No debemos olvidar que la flora intestinal son unas bacterias imprescindibles para nuestro organismo, es decir, se trata de organismos que se alimentan a través de nosotros y a la vez forman parte de nuestro sistema inmunológico, es decir, acaban con otras bacterias e infecciones que puedan afectar nuestra salud.

Por esa razón, hacer todo lo posible por restaurar la flor intestinal no sólo nos va a ayudar a acabar con el dolor de los gases y con los propios gases, sino que también es la mejor forma de garantizar una mayor protección para nuestro organismo.

Para la regeneración vamos a consumir alimentos con probióticos y prebióticos, pudiendo optar por alimentos naturales o directamente por suplementos alimenticios.

Un probiotico es un microorganismo que aporta grandes beneficios a nuestra flora intestinal, mientras que los prebióticos son compuestos que no pueden ser digeridos por nuestro organismo, pero sin embargo estimulan el intestino y con ello consiguen fomentar una mayor actividad en las bacterias beneficiosas que forman nuestra flora intestinal.