- ‘Poquita fe’ es la que demuestra este equipo, incapaz de dar un verdadero paso adelante para derrotar a un rival herido.
O miedo a perder, o conformismo con el empate. Son los únicos argumentos que explican el empate del Deportivo en el campo del Olot, que ha jugado con diez toda la segunda parte. En todo el encuentro, solo una ocasión clarísima (en el minuto 86) para los de Alcoy. Al menos se ha sumado un punto.
‘Poquita fe’ es la que demuestra este equipo, incapaz de dar un verdadero paso adelante para derrotar a un rival herido, con un jugador menos desde el minuto 46 y con la grada absolutamente enfadada con el árbitro.
Los de Fran Alcoy no han sacado las uñas y han desaprovechado una gran ocasión de encadenar dos victorias seguidas esta temporada. En el minuto 46, el árbitro expulsó a Sergi Marcillo por levantar demasiado la pierna sobre Pablo Carbonell. Pero nada cambió desde ese momento y el Olot siguió empujando. Solo en los últimos diez minutos, con la entrada de De Pedro, llegaron dos buenas ocasiones. La primera la sacó un defensa sobre la misma línea de gol, y la segunda la tuvo Steven, que chutó a puerta pero el balón rebotó en un defensa.
Por cierto, el primer saque de esquina del Deportivo llegó ya superado el minuto 60 y, en la primera parte, no se registró ningún disparo peligroso entre los tres palos.
Mucho tendrá que cambiar la mentalidad del equipo si realmente quiere estar en la parte alta de la tabla.



















