El Ayuntamiento, Cruz Roja y el comercio local tienden las manos a las personas que sufren soledad no deseada
El programa atiende ya a 164 personas y ya ha podido formar dos grupos para talleres dos tardes en la semana.
La campaña acaba de iniciarse y pretende que los comercios locales de cada barrio se sumen y ayuden a detectar la soledad no deseada de los mayores y acompañarlos de este modo con llamadas telefónicas regulares u ofreciéndoles actividades dentro y fuera de casa.
La Cruz Roja y el Ayuntamiento de Alcoy se han unido una vez más para atender las necesidades de la sociedad. En esta ocasión lo hacen para dirigirse de manera especial a la gente mayor que sufre soledad no deseada. Así se lanza una campaña dirigida al comercio local de cada barrio para que sean estos establecimientos quienes ayuden a detectar aquellas personas que puedan estar sufriendo la soledad y puedan estar necesitando una red social o un acompañamiento para determinados aspectos de la vida diaria. El objetivo no es otro que facilitar una vida más autónoma y más feliz.
Aroa Mira, concejal de Políticas Inclusivas, ha explicado que gran parte de las personas que ya se apoyan en las actividades organizadas desde el consistorio o las organizadas desde Cruz Roja son mujeres.
Mónica Guillem, Trabajadora Social de Cruz Roja, ha explicado el funcionamiento de la campaña. Se han preparado una serie de carteles e imans con un número de teléfono donde las personas que puedan necesitar acompañamiento o ayuda puedan llamar. Estos carteles se colocarán en los comercios locales de los barrios que quieran participar. De forma que las propias personas del comercio puedan detectar qué personas puedan necesitar este apoyo y animarlos a llamar o llamar ellos mismo con permiso. Guillem ha explicado que una vez hecho el contacto, las personas pueden pasar a participar de muchas actividades, tanto en la propia casa como fuera de ella y recibir llamadas con regularidad por parte de la entidad.
Lourdes Jimènez, coordinadora del programa, ha destacado la importancia del comercio local: “los necesitamos para llegar a la gente que se nos escapa".
El programa atiende ya a 164 personas y ya ha podido formar dos grupos para talleres dos tardes en la semana. Las actividades son por la tarde porque detectaron una mayor soledad en este espacio del día. Por la mañana la gente mayor sí tiene una rutina de salir a la calle, aunque sea para comprar el pan.
Cualquier persona mayor puede formar parte de las actividades, gente con y sin familia y también gente que tiene gran apoyo pero que le apetece disfrutar de la vida y del contacto con otras personas. Esta campaña ya funciona en grandes capitales.


















