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Un buen aire acondicionado sí que puede resultar efectivo en plena pandemia

A menudo se ha considerado durante la pandemia del COVID-19 que los aires acondicionado son peligrosos en estas circunstancias porque pueden llegar a propagar el virus, pero nada más lejos de la realidad, los buenos aires acondicionados llevan los mejores filtros aportando la ventilación necesaria en estos tiempos que corren. Es por eso que vamos a repasar toda una serie de características que convierten a estos aparatos en grandes aliados contra el coronavirus.

 

Una buena ventilación es clave en la lucha contra el virus

Antes de pasar a mencionar sobre cómo la venta aire acondicionado puede contribuir a la prevención del COVID-19, hay que señalar que la instalación y uso de estos aparatos no implica dejar de poner en práctica todas aquellas otras medidas preventivas, como por ejemplo, el uso de la mascarilla, la distancia de seguridad y la limpieza habitual de las manos.

Uno de los principales problemas en la propagación de este virus se da en todos aquellos espacios interiores que no tienen una buena ventilación. Esto se puede dar tanto en oficinas que tienen complicado abrir ventanas para la entrada de aire del exterior como en las casas con pocas ventanas. Esto provoca que el aire no se renueve, pudiendo llegar a mantener el virus en el ambiente más tiempo del debido si hay algún portador en esos espacios. En cambio, con la instalación de un buen aire acondicionado y gracias a los filtros avanzados, es posible eliminar gérmenes nocivos y partículas del virus que puedan haber en el ambiente. Una ventilación idónea que además eliminará los malos olores producidos cuando no existe la ventilación adecuada.

La sensación de confort refuerza la resistencia vírica

Aparte de la ventilación que ofrece la instalación aire acondicionado Valencia es necesario tratar la relación existente que hay entre el confort y la salud de las personas. A pesar de que comúnmente podamos relacionar el confort con el simple hecho de estar a gusto o de estar cómodos en un lugar, la realidad es que existe una relación científica con la salud, más allá de ser un estado físico o de ánimo. Todo esto cobra sentido y gran relevancia cuando llegan las olas de calor que hacen insoportable la estancia en el hogar o el correcto desarrollo de la actividad laboral en el trabajo. Según varios estudios científicos existen varias evidencias que relacionan la sensación del estrés resultante del calor con el empeoramiento de la salud en exposiciones largas de ambientes térmicos incómodos.

Esta sensación contribuye a empeorar la resistencia que tenemos las personas de manera natural contra los virus y patógenos. Con una buena ventilación y regulando la temperatura de forma consciente y responsable, se puede llegar a conseguir un confort general para todos, reforzando de esta manera el sistema de resistencia vírica que poseemos.

Estudiar la ubicación de las personas en la estancia

A la hora de proteger de verdad y evitar la propagación del virus, es necesaria una estrategia que tenga en cuenta la disposición de las personas en el espacio. Es cierto que algunas corrientes de aire si no se miden con atención, pueden llegar a desplazar partículas víricas. Pero una combinación del aire acondicionado con una renovación de la ventilación natural cada cierto tiempo, contribuirá también a la desaparición de la carga vírica en el ambiente. Esta combinación no debe ser simultánea, sino una renovación en la que dejamos de usar un sistema cuando aplicamos el otro, evitando así que haya mezclas de corrientes que puedan contaminar el aire limpio.

Por todo ello, se ha de estudiar la posición y ubicación de la gente para colocar de manera estratégica el aparato de aire acondicionado. En el caso de que, por condiciones de la propia instalación, el mismo solo pueda ir en un lugar, habría que redistribuir la ubicación y el aforo en el caso de ser un entorno laboral. Si se consigue evitar el contacto cercano y directo con la corriente del aire, no existirá ningún peligro de propagación.