Victoria tranquila, con mucha eficacia tanto en el remate como en defensa, de un Alcoyano muy serio que no ha dejado pensar a un Porreres muy flojo. De nuevo Rubén Català, y más tarde Chinchilla, marcaron los dos goles que permiten a los de Alcoy mirar hacia la zona noble de la clasificación.
El Deportivo va tomando color y parece que las malas actuaciones frente al Reus y el Ibiza han sido un punto de inflexión para un equipo que empieza a creer en sí mismo y que comienza a sumar puntos, que al final es lo importante. Siete puntos de nueve posibles es un buen balance para un equipo que quiere asegurar cuanto antes la permanencia y después plantearse metas mayores.
El rival de hoy ha ayudado. Si no cambian mucho las cosas, es un firme candidato al descenso. Solo una vez han inquietado la portería de Jagoba (que regresaba tras dos semanas de sanción) y han sido incapaces de controlar las bandas en las continuas internadas del Deportivo, especialmente Loren, que se ha dejado la piel y ha sido ovacionado por la afición por hacer eso que tanto gusta en El Collao: dejarse el alma sobre el césped.
El Alcoyano, con poco, ha hecho los dos goles, pero ha merecido alguno más por las ocasiones generadas. A pesar del resultado y la buena racha, el aficionado sigue un tanto mosqueado, seguramente por el planteamiento conservador del entrenador, empeñado en replegarse cuando logra adelantarse e intentar después el contragolpe. Este sistema, muy clásico, hoy ha funcionado, porque los contragolpes alcoianistas han sido muy efectivos con el 2-0. Pero nada más marcar el primer gol —por cierto, Rubén Català de su típica cabezada—, el Alcoyano ha echado el equipo atrás y se ha visto muy poco en los 42 minutos restantes de la primera parte. Así, en el inicio de la segunda, en el único arreón del Porreres, han dado cierta sensación de poder empatar. El Collao quiere divertirse, eso está claro. Y como no termina de conseguirlo, la asistencia cae en picado (el frío tampoco ayuda) hasta llegar a los 1.100 espectadores de hoy.
La segunda parte, salvo esos cinco minutos tras la reanudación, ha sido para el Deportivo, que ha atacado muy bien por las bandas, con Loren y Carbonell muy motivados. En el minuto 56, Chinchilla ha aprovechado para marcar el segundo, generando una sensación de paz que hacía muchos meses que no se vivía en El Collao. Salay Chinchilla, de nuevo, han tenido las mejores ocasiones para ampliar el marcador, sin éxito.
Tres puntos que cuentan mucho, que suman y que ofrecen semanas de tranquilidad.



















