Hasta seis ocasiones clarísimas ha tenido el Alcoyano para marcar en un partido intenso frente a otro filial —el Castellón B— que mueve muy bien el balón, pero que apenas dispara a portería. Iniesta, Lledó y Piera dispusieron de tres oportunidades que deberían haber terminado en gol, pero el balón no quiso entrar. El Collao, muy frío, asumió el empate con cierta apatía.
Frío en El Collao, frío en todos los sentidos. Y es que quizá no debería haberse detenido la competición por Navidad, ya que desde la reanudación el equipo acumula dos empates a cero. La solidez defensiva y la intensidad ofensiva del conjunto se mantienen intactas, pero la definición ante la portería rival cuesta mucho. Muchísimo. Tal vez la incorporación de Rubén Carretero, prevista para la próxima semana, motive a los delanteros. La competencia siempre es positiva.
El Collao terminó el partido molesto y frío, con una sensación de indiferencia. No aburrido, pero sí conformado y apático. Ni siquiera los habituales arreones al contraataque del Deportivo lograron encender a una afición exigente, que cree que al menos cuatro de los últimos seis puntos deberían haberse sumado.
El Deportivo tuvo en Adri Lledó y Loren a sus jugadores más destacados, sin olvidar la línea defensiva —Raúl, Pablo, Fran y Solbes—, que volvió a rendir a gran nivel. Iniesta y Català ya dispusieron de dos buenas ocasiones en los primeros diez minutos, pero sus disparos, en acciones individuales, se marcharon ligeramente cruzados.
En el minuto 37, el portero del Castellón, que firmó una actuación sobresaliente, evitó el 1-0 de Loren con una parada casi imposible. De nuevo, el Alcoyano se quedó a las puertas del gol.
En la segunda mitad, Fran apostó por cambios ofensivos con la entrada de Steven y Piera. Este último trató de aprovechar su presencia física para bajar balones y buscar el gol en los rechaces. De hecho, en el minuto 62 remató fuera de manera incomprensible en carrera, y en el 72, solo, con el portero batido y fuera del área, envió el balón por encima del larguero.
El Alcoyano aún dispuso de dos ocasiones más en los minutos finales, especialmente en acciones protagonizadas por Loren, un auténtico quebradero de cabeza para la defensa visitante por la banda derecha. En el minuto 79, Adri Lledó pudo levantar a El Collao con un disparo que era gol, pero que el guardameta orellut, Sergi Tornet, desvió de forma providencial.
El partido murió en el área visitante y con una sensación de impotencia y decepción, aunque el equipo no pierde y mantiene intactas la fuerza, la ilusión y las ganas de ganar cada domingo.



















