- Lo cierto es que, a día de hoy, solo hay un contrato firmado entre Llorens y Ramírez que dice que el 90 % de la SAD será para el empresario alcoyano. nada escriturado
- Solbes, Raúl González, Pablo Carbonell, Morgado... podrían tener las puertas abiertas para "alcoianizar" el equipo.
El nuevo Alcoyano empieza a rodar con rostros alcoyanos y una idea clara: ser una SAD sostenible, que gastará lo que ingrese y que quiere potenciar el fútbol base. Unir a la afición, despertar el sentimiento alcoyanista y recuperar jugadores de la comarca. Es decir, un cuento perfecto, que suena perfecto y que la afición espera que termine perfecto. José Alemany es el nuevo director deportivo y Pepe Aroca se encargará del equipo B. Dani Rico es el director de la Fundación (cantera) y Txiqui Linares el nuevo presidente. Justicia abandonará el club una vez completada la transición.
El relato de Miguel Ángel Llorens (máximo accionista) y Txiqui Linares (presidente de la SAD) es claro, y es uno de esos mantras que siempre se repiten en el complejo mundo del fútbol: la nueva SAD no tiene prisa, no quiere pillarse los dedos y pretende gastar solo lo que ingrese. Eso es lo que se conoce como un club sostenible.
El objetivo: 2.000 abonados como mínimo y más empresas participando como miembros de la SAD. Recuperar los valores del Deportivo, que los aficionados se sientan partícipes de su equipo y que la cantera empiece a funcionar y vuelva a nutrir al primer equipo. Suena bien, ¿no? ¿Será posible?
Deuda y acciones
El proyecto deportivo lo tienen muy claro. Quieren tejer la base desde abajo para recuperar a las decenas de niños que han salido del Alcoyano en los últimos años y que han alimentado el fútbol base de Ontinyent, Muro, Elda, Yecla, etc. Desde ya, el Alcoyano deja de ser el enemigo de los equipos de los colegios de la ciudad o del Ciutat d’Alcoi. Se pondrá en marcha una red de alianzas comandada por David Rico. Los valores del fútbol alcoyano volverán a tener al Deportivo como referencia total.
Lo que no acaba de encajar del todo es la operación de compra-venta del club. Según Llorens, la venta es por 3 millones de euros a pagar a largo plazo, y no se oficializará ante notario hasta que la nueva SAD esté completamente constituida. En este tiempo, se deben incorporar nuevas empresas a la SAD. Ramírez mantendrá un 10 % de la sociedad, aunque no está muy claro por qué. La explicación de Llorens apunta a los litigios que el empresario mantiene con antiguos accionistas. Lo cierto es que, a día de hoy, solo hay un contrato firmado entre Llorens y Ramírez que dice que el 90 % de la SAD será para el empresario alcoyano.

Dos contabilidades
Tanto el presidente Linares como ahora Llorens han insistido en que la contabilidad de la SAD no tiene nada que ver con la del club, por decirlo de alguna manera. Una cosa será “la caja” que se usará para pagar a Ramírez por las acciones, y otra, el presupuesto del primer equipo y de la fundación, que podría rondar el millón de euros (en lo que respecta a la primera plantilla).
José Alemany ya trabaja a destajo para confeccionar un equipo competitivo y cerrar cuanto antes un entrenador, que podría salir del trío formado por Fran Alcoy, Simón o Escobar. En cualquier caso, no se busca un entrenador para un proyecto a largo plazo, sino más bien un técnico que permita salvar la temporada y gestionar la transición de Primera a Segunda Federación, con el retraso de planificación actual.
Solbes, Raúl, Carbonell...
Alemany ha admitido que tiene en mente —y ha hablado con— muchos de los jugadores que salieron “por la puerta de atrás” del Deportivo en los dos últimos años. Solbes, Raúl González, Pablo Carbonell, Morgado... podrían tener las puertas abiertas para "alcoianizar" el equipo.
En cuanto a los jugadores de este año, todos han quedado libres por el descenso, aunque ya se ha contactado con algunos para intentar renovar.
Ilusión y valentía
Hay que reconocer una cosa de Linares & Llorens: la valentía con la que han desembarcado en el club y se han hecho con una SAD tocada y un club completamente desconectado del pueblo de Alcoy. Y además, atreverse a invertir los 3 millones que pedía Ramírez.
Por cierto, a 30 de junio —palabra de Justicia—, las deudas del Alcoyano con proveedores quedarán saldadas.


















