El tiempo - Tutiempo.net
Alcoi
El temps

¿Es importante caminar?

Caminar es sencillo y, mientras no tengamos ninguna patología o disfuncionalidad, accesible a todo el mundo, pues únicamente necesitaremos de nuestras piernas y un camino, ya sea por ciudad, montaña o playa, para poder disfrutar de esta actividad tan infravalorada y abandonada.

Hoy en día, caminar se ha vuelto una opción o un medio interludico para ir de casa al coche, del coche al trabajo y viceversa. Incluso muchos añadimos a la ecuación ir del coche al gimnasio, evitando hacer ejercicio para ir a “hacer ejercicio”, pues la facilidad del caminar nos lleva al error de pensar que por su sencillez, no merece la pena y es caminar de un lugar a otro es un lujo para los que tienen tiempo. 

 

Caminar es la base de la pirámide del ejercicio: el de baja intensidad. Este es aquel que debería ocupar la mayor parte de nuestro día y al que deberíamos de dar prioridad. Estar en constante movimiento. De poco sirve realizar una hora de ejercicio intenso si el resto de horas del día las pasamos en reposo. En este artículo veremos cuáles son los beneficios de caminar y cuánto es recomendable hacerlo.

 

Beneficios de caminar.

 

Podríamos dividir los beneficios en dos: los físicos y los psicológicos. “Caminar es la mejor medicina para el hombre” o  "Si estás de mal humor, sal a caminar. Si todavía estás de mal humor, sal a caminar" son frases atribuídas a Hipócrates, prestigioso médico de la Antigua Grecia. Y lo que eran entonces intuiciones del mundo antiguo, la ciencia moderna les da la razón.

 

Beneficios físicos:

 

  1. Salud cardiovascular: caminar regularmente y a ritmo rápido mejora la capacidad cardiovascular y resistencia, previniendo ataques al corazón y reduciendo la tasa de mortalidad (1) (2). 

  2. Pérdida de peso: caminar suma a nuestro día a día un gasto energético. Además, caminar hace uso de los triglicéridos, lo que aumenta nuestra quema de grasas (3).

  3. Salud muscular y ósea: aunque no sea un ejercicio intenso, caminar hace uso de muchos músculos de la cadena anterior y posterior del tronco inferior, añadiendo mucho volumen, por lo que nos ayuda a trabajar esta musculatura (1).

  4. Presión sanguínea y colesterol: en ciertos estudios se ha visto una reducción significativa del colesterol, la presión sanguínea sistólica, la frecuencia cardíaca en reposo y el índice de masa corporal (2).

  5. Diabetes y otras condiciones: además, tiene un factor protector reduciendo el riesgo de sufrir enfermedades como la diabetes tipo II, osteoporosis y desórdenes musculoesqueléticos (1).

 

Beneficios psicológicos:

 

  1. Función cognitiva: caminar, sobre todo en espacios naturales, puede mejorar el rendimiento cognitivo y las funciones ejecutivas, especialmente en adultos mayores y sedentarios (4) (5).

  2. Estado de ánimo y salud mental: se ha visto que caminar reduce los síntomas de ansiedad y depresión, siendo mejor el caminar en espacios abiertos que cerrados (4) (6) (7) (8). 

 

La pregunta del millón: ¿cuántos pasos he de hacer al día?

 

Ahora que ya sabes los beneficios de caminar, es lógico pensar cuántos pasos he de hacer para conseguir todos estos beneficios. Mi recomendación personal es tratar de caminar lo máximo posible y tratar de disfrutar de este pequeño placer del que estamos tan acostumbrados que nos olvidamos de él. Nunca sabemos cuando podemos sufrir un accidente, una lesión o que la edad nos pase factura y ya no podamos desplazarnos con la libertad que tenemos ahora. Solo nos damos cuenta del privilegio que tenemos cuando nos lo quitan: cuando estamos resfriados y con la nariz taponada añoramos el poder respirar con normalidad; cuando tenemos que ir con muletas, suspiramos por poder caminar sin dificultades. Aprovechemos ahora y caminemos lo máximo posible. 

 

Ahora bien, si aún así necesitas un número de pasos para estar tranquilo, piensa que nuestros antepasados se pasaban el día caminando, y podían llegar incluso a los 18500 pasos diarios (9). No hay consenso en ningún número mágico, pero intenta ponerte objetivos realistas: examina cuánto caminas en un día normal y progresivamente trata de aumentar este número. Lo ideal sería poder hacer 10000 pasos al día, aunque si hacías 1000 al principio y llegas a hacer 3000, este cambio será muy significativo para tu salud. La idea es mejorar cada día.


 

Conclusión.

 

Hay muchas estratégias para poder añadir pasos a nuestro día a día. Desde ir caminando al trabajo o, si no nos es posible, aparcar más lejos y el último tramo hacerlo andando, aprovechar llamadas telefónicas para dar un paseo, usar las escaleras en vez del ascensor… Con un poco de imaginación podrás añadir ese ejercicio de baja intensidad en tu día a día sin tener que hacer grandes sacrificios.